Organízate con eficacia con el método Getting Things Done

El método GTD, creado por David Allen, está teóricamente está enfocado a ese tipo de gente que tiene un montón de tareas diarias, problemas de diversos tipos y que tiene que darlos salida lo antes posible. Es un método pensado en un principio para grandes ejecutivos, pero tú también tienes un montón que cosas que hacer todos los días, ¿no? Y si no, piensa: estudiar para los exámenes de todas las asignaturas, preparar trabajos, hacer esquemas, hacer resúmenes, ir a la escuela deportiva, ir a inglés, llamar a tus amigos, salir un rato a dar una vuelta, jugar a la Play, ver el Twitter, el Instagram o lo que uses...

 

Piensa un rato, en serio. Si quieres, haz una lista de las cosas que hacemos día a día. Hay cosas divertidas, y otras que no lo son tanto, pero que hay que hacerlas si queremos que todo vaya bien.

 

A grandes rasgos, este método es consiste en tener claro dos cosas:

 

- GTD se basa en el principio de que no hay que agobiarse pensando en TODO lo que tenemos que hacer, sino que lo que importa es “borrar de la mente” todas las tareas pendientes, guardándolas en un lugar específico. Así se libera a la mente del agobio, y uno se puede concentrar en realizar DE VERDAD esas tareas. Tener un número elevado de frentes abiertos requiere una gran dosis de energía mental, sobre todo cuando muchos de estos frentes pueden llevar tiempo “abiertos”, o “bloqueados” mucho tiempo… ¿cómo llevas las recuperaciones de materias pendientes de otros cursos? ¿bien? ¿seguro?

 

- Simplificar. Es la clave de todo. Si un sistema de organización es complicado, deséchalo. Si puedes utilizar 2 cosas en vez de 3, mejor. Si tiene 3 reglas en vez de 4, mejor. Si te lo puedes llevar a todas partes, mejor. Si puedes mejorarlo, mejor. Y si puedes simplificarlo, aún mejor. Y si te vale, pues mejor que mejor.  

 

El sistema GTD tiene 4 pasos o procesos fundamentales:

 

1.     RECOPILAR

2.     PROCESAR

3.     ORGANIZAR

4.     REVISAR 

 

Y por supuesto, HACER.